Sidebar

24
Sun, Jun
36 New Articles

Actualidad
Tipografia

Decenas de personas se reunieron en el Edificio de  Comodoro Py, sede de los tribunales federales, donde se llevaba a cabo la histórica y larga sentencia.

En la denominada "megacausa" se investigó durante 5 años los hechos ocurridos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), considerada el principal centro de detención, desaparición forzada y torturas del régimen.

Se trata de la indagación más importante que ha hecho Argentina desde la vuelta a la democracia en 1983.

Se investigaron 54 personas por 789 delitos de secuestro, tortura y homicidios. Se condenaron los famosos y crueles "vuelos de la muerte", desde los que que se lanzaba a personas al mar para hacerlas desaparecer.

Testimonios de la "Guerra Sucia"
En el veredicto del miércoles, que duró casi 4 horas, se conoció que 29 exmilitares fueron condenados a cadena perpetua, 19 a sentencias de entre 8 y 25 años y 6 fueron absueltos.

Se cree que por la ESMA pasaron casi 5.000 detenidos, muchos de ellos desaparecidos, durante uno de los regímenes militares más sangrientos que vivió América Latina.

Actualmente las antiguas instalaciones del complejo militar, que tiene 17 hectáreas y a principios de siglo XX fue sede del Consejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, están en manos de los grupos de derechos humanos que lucharon contra el régimen.

A la lectura del veredicto asistieron líderes de organizaciones de derechos humanos y familias de las víctimas.


Los represores más prominentes


Entre las condenas leídas el miércoles 29 de noviembre, se destacó la cadena perpetua para Jorge "Tigre" Acosta, un capitán de la Armada que tomaba las decisiones sobre los delitos cometidos en la ESMA.

Aunque el exmilitar ha reconocido algunas de las detenciones arbitrarias y desapariciones, su defensa lo justifica como parte de un "accionar militar" para defender al país de la "amenaza comunista".

También se le dio cadena perpetua a Alfredo Astiz, capitán de la Armada que estuvo infiltrado en los grupos de derechos humanos durante los 70 y 80.

Se le acusaba de secuestro, tortura y desaparición forzada, hechos por los que el excapitán dice "no arrepentirse" debido a que estaba "defendiendo a la patria".

Incluso hubo el miércoles algunos absueltos, como Julio Poch, un piloto holandés acusado de participar en los "vuelos de la muerte" cuyo caso ha generado revuelto en Europa. Él niega los cargos.

Jorge "Tigre" Acosta y Alfredo Astiz (derecha) fueron dos de los más prominentes represores condenados el miércoles.
Lucha por la justicia y la memoria
De los países latinoamericanos que tuvieron regímenes militares durante el siglo XX, Argentina ha sido quizá el que más ha trabajado en la reparación de las víctimas y la condena de los represores.

Sin embargo, muchos argentinos, sobre todo los familiares de las víctimas, consideran que todavía hay cuentas pendientes, en parte porque se mantiene vigente una lista de personas cuyo paradero es desconocido.

Además, algunos temen que sectores de la derecha que consideran injustas las condenas a los represores logren impulsar mecanismos judiciales de absolución o reducción de penas, tal como ocurrió este año con el famoso y finalmente archivado fallo del 2x1, aprobado por la Corte Suprema, según el cual los represores podrían reducir sus penas.

Aunque Argentina ha avanzado mucho en la reconciliación tras la tragedia del gobierno militar, muchos creen que aún hay que trabajar en la reparación de todas las víctimas.

Mientras los grupos de derechos humanos aseguran que el régimen hizo desaparecer a 30.000 disidentes, los defensores de dicho gobierno mantienen que fueron 9.000.

Las Abuelas de Plaza de Mayo, una asociación de mujeres que luchó durante aquellos años para encontrar a sus hijos y nietos, sostienen que aún están sin identificar alrededor de 400 personas que fueron víctimas de un sistema de apropiación de menores gestado por la Junta Militar.

Fuente: BBC MUndo

Powered by WordPress.