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Villamercedino de pura cepa, su rostro muestra el cansancio y el desgaste que un Dakar incorpora en quienes se atreven a desafiarlo, pero también muestra la serenidad y la satisfacción de haber cumplido su tarea. Sus ojos aún resisten las lágrimas que le ocasiona el recordar por qué tuvo que tomar un vuelo de regreso. Pero, según sus palabras: El Dakar es como la vida y la experiencia acumulada no tiene precio. 

Ramiro Corvalán en un villamercedino de 36 años que ha cumplido un sueño: participar en el Rally Dakar en su 40 edición. A pocas horas de su llegada a la ciudad tuvo una amena charla con nuestro medio. Aquí un relato de su experiencia.

Ramiro: Correr el Dakar es difícil, casi imposible en lo económico además de muchos otros aspectos, que significo para vos haber sido parte del Dakar 2018?
Estar en el Dakar es el sueño de todo piloto, aun cuando estas incorporado a la competencia, no “caes” en la magnitud que significa ser parte de esta competencia, tampoco tenés el conocimiento de la magnitud de lo que vas a correr. Es una competencia dura, más allá de tener experiencia de haber corrido por varios años en el Ca-Nav.
Uno va con ese espíritu de no abandonar, de no bajar los brazos de disfrutar de la dureza, la rudeza de la carrera acostumbrado a que la carrera es así…
Es una prueba de valentía, coraje, superación, perseverancia, convivencia…una prueba donde pones tu instinto en juego:¿De qué estoy hecho?... realmente ¿hasta dónde doy?



Que es el Dakar?
El Dakar tiene la misma complejidad que el Ca-Nav y habiendo compartido esa experiencia con Ricardo (Neme), decíamos que era como si la hubiera organizado Juan Pablo Sisterna ( organizador del Ca-Nav), por la dureza, por la navegación por terrenos difíciles; nosotros corremos, en esa competencia, 200 Km por día, 300 a lo sumo en 12 o 15 horas. Fue muy parecido a lo que se corrió en este Dakar. Yo iba a hacer lo mismo, a correr de la misma forma, reitero, sin medir la magnitud de lo que iba a correr. Este año la modalidad fue más de navegación, más dura…yo sufrí más con mi camioneta en el Ca-Nav que ahora con la SRW con la que corrimos; en las últimas ediciones era muy light, muy parecido a un rally.”
Cuando llegue a Perú me di cuenta de lo que mueve este tipo de competencia. Por ejemplo: al ver el equipo Peugeot con un presupuesto de 94 millones de euros para cuatro autos o sea 23 millones más o menos por autos, no lo podíamos creer; nuestro presupuesto asignado fue alrededor de 250.000 dólares. En este Dakar corrieron 50 Toyota alquiladas a 2 millones de dólares; es algo impresionante, inimaginable en lo económico lo que mueve y lo que genera en la gente por donde pasa la competencia. Lo vemos por Fox o canales de tv y no es lo mismo. Los que lo siguen de alguna manera piensan, que lindo seria estar allí, llegar todos los días, cumplir todas las etapas y a su vez disfrutarlo. Lo que quiere cada piloto es correrlo y llegar a cada etapa como sea y en las condiciones que fuera.

 


Cuál es el rol del navegante en este tipo de carrera?
Básicamente contener al piloto. Hacerle saber dónde está, por donde tiene que ir y ayudarlo a tomar decisiones para que no se equivoque. Un error te puede mandar a un precipicio, a una olla o te puede dar vuelta el vehículo; si bien ambos, piloto y navegante, pueden tener puntos de vista diferentes antes una situación, de cometerse un error, debe tener un mínimo de consecuencia. Cuatro ojos ven más que dos.
Es un complemento, debe haber química, entendimiento, simbiosis, ya que convivís con una persona en menos de un metro cuadrado durante mucho tiempo. Tiene que tener un temple justo, saber tratar a la otra persona, pues las susceptibilidades están a la orden del día; a medida que transcurre el desarrollo de la carrera, se agudizan con el paso de los días, el cansancio y las pruebas que se deben superar. Debe haber un equilibrio, se deben permitir corregir los errores que se cometen en el transcurso ya que ambos tienen el mismo objetivo por cumplir. Debe funcionar como equipo.
Ricardo Neme, con quien compartí esta experiencia, es muy buen piloto de Rally y las dunas lo sorprendieron, no tenía ni idea de cómo correr en ese terreno y nos tocó un lugar muy difícil: las dunas de Perú. Según los más entendidos en la materia, el que terminaba se había recibido en un master de dunas. Era un sector de navegación muy táctica y técnica. No cualquiera podía manejar en esas dunas, sin enterrarse, sin darse vuelta. Hubo muchos casos en que varios vehículos habían quedado trabados en alguna de ellas y no podían salir y cuando nosotros llegamos, consideramos no pasar por allí, dimos una vuelta tal vez más grande, que nos llevó más tiempo, pero logramos sortear el obstáculo. Es como la vida misma, uno por allí piensa que el camino para lograr algo es aquel que nosotros creemos correcto y sin embargo no lo es, es otro, el de al lado; no siempre se logra lo que uno se propone por el camino más corto o el más fácil, tiene sus vueltas y hay que aceptarlas.

Como estaba formado el equipo en esta carrera?
Considerando otros equipos, el nuestro era mínimo. Daniel Isola, es la cabeza del equipo general, mecánico. El había llevado un ayudante mecánico y un chofer de camión. Equipo muy reducido. Con ellos salimos adelante y nos quedamos afuera por una lesión que yo me había hecho a los 100 km en el segundo día de competencia
Como fue el recibimiento en cada uno de los lugares a los cuales llego la carrera?
Muy cálido. Perú fue impresionante. En una oportunidad en que tuvimos que cargar combustible estuvimos dos horas para llegar al surtidor que estaba a dos metros. Desde que abrís la puerta te saludan, te piden fotos, te acompañan con un gesto de cariño. Hay que considerar que en algunos lugares, muy pequeños, no tiene este tipo de esparcimiento y fue muy impresionante la euforia con la que nos recibían. Era el evento que movilizaba a la comunidad del lugar. Lo mismo sucedió en Bolivia, a pesar de que había mucha gente en contra de la carrera, debido a un acontecimiento que sucedía en ese momento en la política del país, lo cual se mezcló con este evento deportivo. Las decisiones políticas no deben mezclarse con lo deportivo. Esto no afecta la economía de un lugar, al contrario, la moviliza, la realza, la potencia, porque la gente que congrega el Dakar es exponencial. Imagínate que en el vivac se preparan cenas, almuerzos para 7000 personas, aparte de los 540 pilotos que participan, son 7000 personas que tienen tiempo mientras se desarrolla la carrera de adquirir distintos productos y consumir en la localidad, fuera del campamento. No nos olvidemos además de las miles de personas particulares que siguen la carrera por fuera del campamento: aquí se moviliza gastronomía, hotelería y todo lo que un turista necesita cuando acceder a distintos servicios en esas localidades. Las economías regionales se movilizan bastante en esas circunstancias. Esto es lo que generalmente no entienden los políticos o los que tienen en sus manos acompañar estos eventos.

Que valores se ponen en juego en este tipo de competencia?
Como ya dije, es una prueba de valentía, coraje, superación, perseverancia, convivencia. También lo es de solidaridad y cooperación, aunque no todos le dan la misma importancia…yo tengo experiencia, en otras competencias, de haber chocado a otro competidor que se había dado vuelta en una de las carreras… le ayudamos a dar vuelta el vehículo, a arreglar el problema para que siguiera, lo pudo hacer y nosotros quedamos tirados…por un lado hay gente que es muy buena y por otro lado indiferente. Muchos competidores se ayudaban en diversas situaciones, nosotros ayudamos en lo que pudimos, pero hubo quienes hacían la suya y fueron indiferentes a los problemas que pudieron haber tenido otros participantes.


Que te llevas de cada una de las etapas?
De cada una de ellas te llevas, menos horas de sueño, acumulas menos energía. En la competencia las primeras horas son protagonista las maquinas; el que tiene potencia va superando las etapas con menos horas de trabajo, llega un momento en que la maquina se cansa, se empiezan a quedar las maquinas, empiezan los abandonos, cuando la maquina no da más, sigue el hombre…el hombre y la maquina; cuando el hombre no aguanta más, sigue el corazón…particularmente me tocó vivirlo en la etapa maratón: sufrí 48 horas sin dormir , mucho laburo, me toco manejar más de la mitad de la etapa. Fue desgastante pero mi espíritu internamente sentía el “qué bueno lo que estoy haciendo, que bueno lo que estoy dando qué bueno que llego” ; en síntesis, estaba feliz por lo que estaba haciendo, …te sintetiza lo que es la vida misma : hay quienes al tercer o cuarto día dicen esto no es para mí, me voy a casa.
Yo siempre lo llevaba por la parte más larga, llegábamos al punto mucho más tarde pero mirábamos atrás y estaban varios enterrados. Pasábamos autos mejor preparados, considerando que corrimos con una camioneta que pesaba el doble de los restantes competidores. Hay cosas que queres lograr y por más voluntad que tengas si no tenés la experiencia para hacerlo no lo podes hacer. Hicimos un buen complemento. Ricardo entendió de mis capacidades. 

Como se produjo tu lesiòn?

En el segundo día de competencia sufrimos una caída bastante pronunciada dentro de una olla en las dunas. Yo sentí un dolor muy fuerte en la espalda. Pensé que era un problema muscular o un desgarro. Yo me entero de la verdadera magnitud de la lesión en Salta. Cuando efectúo la consulta por el dolor nos enteramos que realmente era una quebradura de la décima vertebra, fue un golpe tremendo Aguantamos más de 4000 km de carrera con mi espalda rota. Fue doloroso y arriesgado por la ignorancia, en este caso, del grado de la lesión que tenía. Si lo hubiésemos sabido antes no podíamos correr. Nosotros quedamos excluidos por la organización médica. Priorizan la calidad de vida por encima de la carrera. La gran mayoría que la corre de forma profesional, hace el esfuerzo y el sacrificio pero sabe de estos problemas. En un principio yo lloraba de la impotencia por tener que abandonar la carrera, después me puse a pensar y lo entendí: no me gano el Dakar, tuve que dejarlo por una lesión y bueno habrá que ser más precavido la próxima vez en la cuestión de manejo.

Que pensaste cuando te dijeron “no pueden seguir”?
Impotencia. El Dakar lo corrí con la espalda rota. Pensé en un momento que no tendría que haber ido a consulta por la molestia que tenía en la espalda. Después te cae la ficha de lo que uno hace, lo que hizo y como lo hizo. Es recién ahí que lo entendès. El haber recibido mensajes de apoyo de mucha gente de la familia, amigos, en las redes sociales, llegando a casi 500000 personas fue un movimiento muy grande que se generó por la participación en la carrera y que me supero personalmente. Uno no toma conciencia hasta que lo ve y lo palpita.


Como fue la relación con los demás competidores?
Fue muy buena…todos estábamos allí con un solo propósito, correr el Dakar, mas allá de las diferencias de presupuesto. Todos estábamos en la misma adversidad, algunos más preparados mecánicamente que otros pero humanamente iguales.
Un ejemplo de ello fue cuando me dan la noticia de que no podíamos continuar y quedábamos excluidos por cuestiones médicas; cerca de las once de la noche entro al comedor a buscar una gente amiga con la que íbamos a comer afuera para festejar lo hecho y todos, los que estaban comiendo en ese momento, se unieron en un aplauso en reconocimiento al esfuerzo realizado y por lo que habíamos logrado. Fue un reconocimiento enorme.
En otras ocasiones cuando nosotros estábamos llegando al vivac después de cada etapa y ellos estaban largando…también había aplausos….como una manera de reconocer la lucha y el empeño que poníamos por terminar los tramos planeados. Llegar con el tiempo casi justo para volver a largar, con la camioneta lo más entera posible para que el mecánico no tuviera mucho trabajo y nosotros pudiéramos volver a largar en un lapso de no más de dos horas, era una odisea.
Creo que hicimos un gran trabajo, Lo más importante fue el reconocimiento del piloto que públicamente a través de varias entrevistas por Fox reconoció que se cuestionó en varias oportunidades que hacia allí, que se quería volver a la casa y yo de atrás apuntalándolo para que no se desanimara, que tenía que cumplir ese sueño que él tenía desde chico, cuando soñaba ser un Peterhansel.

 


Varias situaciones tuvieron que afrontar en esta experiencia: cuales contarías como anécdotas ?

Terminar todas las etapas de noche. Un desafío de valentía, coraje. Ponerle serenidad a una situación a veces imprevista. Caminar de noche las dunas a pie para que el vehículo pudiera transitar sobre mis huellas, tratando de marcar un camino sin ponerlo en peligro. Un panorama tenés de día, donde no se leen bien las dunas, imagínate de noche. Es aburrido hacerlo sin sortear obstáculos que te permitan un aprendizaje, el desarrollo del ingenio y de las capacidades para ello. En nosotros era buscarle la vuelta de la vuelta. Bien a lo argentino; buscarle la solución a la crisis, desviarla en todo momento. En una etapa se nos rompió un turbo, yo lo cambie en dos horas, cuando en un taller con todas las comodidades y las herramientas te lo cambien en dos o tres días. La necesidad del momento te exige hacerlo sin considerar que alguna vez lo hayas hecho.


Conociste a varias exponentes de esta carrera. Cuál de ellos resaltarías?
Particularmente lo que me toco compartir con Omar Gándara; un chico de 65 años de San Luis, que vivió aquí hasta los 16 años y luego se fue en el 83, recibido de farmacéutico a Mar del Plata, donde le fue muy bien…y empezó a correr el Dakar.
Es contagioso y admirable su espíritu de Perseverancia y competencia. Él no quería ganar a nadie. Quería terminar su octavo Dakar. Era emocionante verlo subirse al auto después de haber dormido dos horas, en la carpa o en el piso o de no dormir; ellos fueron con muy bajo presupuesto. Un tipo con una entereza y una grandeza incomparable. Realmente un ejemplo para todos. Sobre todos para los puntanos. Más allá de que haya buscado otros horizontes por cuestiones económicas, él siempre se reconoce como puntano.


Tu opinión sobre la mujer que corre un Dakar.
Es una grande. El Dakar en si es una competencia machista, diseñada para el hombre: muy dura…pero la mujer ha demostrado que tiene más capacidad de sobreponerse a las adversidades y de soportar la dureza y el rigor de lo que la vida le presenta y el Dakar es como la vida misma y ella ha podido afrontarlo.

Hoy…como se presenta tu futuro?
La invitación para el Dakar 2019 ya la tengo, tanto como navegante, como piloto o como binomio. Ricardo es el primero que me lo planteo…”vamos de nuevo el año que viene como binomio”…me dijo.
Omar Gándara también me hizo la invitación: En ocasión de ayudarlo en una etapa de la carrera, en la cual se le había roto un vástago del amortiguador, con el consiguiente problema en ambas ruedas, y que luego pudo continuar, me dijo: “Te debo un Dakar pendejo, acodarte.” También obtuve una invitación del mecánico que posiciona a los navegantes en el Dakar para contratos en distintos equipos.
Si es por cuestiones económicas, estoy muy lejos. La infraestructura, tanto de equipo como vehículo, en muy grande y costosa. Es todo un presupuesto. Hay que pensar que, solamente mi equipo para navegar; buzos, pantalones, calzado, camisetas, guantes, casco, etc, homologados, me costaron casi 200.000 pesos y la venta de mi camioneta.

Tuviste algún tipo de ayuda, cuando se conoció tu participación y también la de Martin Duplessis?
Ninguna. A pesar de lo prometido por el Ministro de Turismo, en oportunidad de la Conferencia en la cual Martin Duplessis y yo fuimos presentados como participantes del Dakar,, particularmente no recibí apoyo económico alguno. Desde el gobierno de la provincia, me llamaron varias veces, me dijeron que no podían ayudarme económicamente por cuestiones de cierre de balances de año y otras cuestiones, pero por lo menos me reconocieron, por los logros en el Ca-Nav a nivel nacional e internacional, pero por parte Municipio no obtuve ni siquiera eso. No me llamaron, no tuve ni una citación, ni siquiera un reconocimiento por lo que he logrado a través de estos cuatro años como villamercedino. Entonces se genera una situación donde duele la indiferencia. Recuerdo cuando yo era chico y en mi pueblo se alentaba a los chicos a participar en competencias deportivas para sacar a los chicos de la calle. Es una discusión que he tenido en varias oportunidades con la gente de Deporte de la Municipalidad. No me molesta, pero si me decepciona que se tengan prioridades para ciertas actividades de elite no dando las mismas oportunidades a otras expresiones deportivas.
He llegado a pensar que no consideran deporte a este tipo de competencia o por el contrario lo consideran a medias. A Martin (Duplesis) le pasó eso y la tuvo que remar desde su primera incursión en el Dakar. El desinterés es muy grande.
Lo que espero es que el gobierno apoye este tipo de competencias, como una inversión no como un gasto, para que San Luis se vea en cada una de las provincias en las cuales corremos tanto a nivel nacional como internacional, que la promoción de la provincia tenga un retorno. No quiero dadivas, quiero un apoyo al cual yo le asegure un retorno en beneficio para mi provincia, una devolución a través de mi trabajo. Soy de las personas que considera debe haber proyectos serios.


Ahora Ramiro descansa, seguro de que esta lesión no le impedirá continuar cumpliendo sus sueños…que fue un aprendizaje donde su experiencia se potenciò a la espera de un próximo desafío…el Dakar 2019


Gracias Ramiro!!

 

Redacciòn: El Mercedino

Fotos: Neme Racing Team

 

 

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